Zidane, llévame contigo

El Real Madrid ha debutado de forma oficial esta temporada y lo ha hecho de la peor forma posible: con el retorno de Marcelo, “Canelita” Ramos y todo lo malo que cierto entrenador francés, “un tal Zinedine Zidane”, prefirió dejar atrás por no ser capaz de acabar con ello.

Las razones de la marcha de ZZ

En estos días en los que no se sabe qué hará, Zinedine Zidane debe estar recibiendo mensajes de aficionados blancos pidiendo que los lleve con él. Si cuando se despidió, lo hizo asegurando que se marchaba “porque esta plantilla no iba a ganar con él”, visto lo visto en Tallin parece claro que a lo mejor tampoco van a hacerlo con Lopetegui.

Después de ganar tres Champions consecutivas, 4 en cinco años, la dirección deportiva del Real Madrid no se puede permitir el lujo de acabar como la Selección Española en el Mundial de Brasil. Ya es la hora de limpiar ese vestuario que viene de quedar a ni se sabe cuantos puntos del Barça en liga, caer eliminado por el Leganés en la copa, siendo superado por Fuenlabrada y Numancia por “falta de motivación”.

Sí, se ganó la Champions League, demostrando que es su competición y que muchos de esos jugadores, cuando están centrados, son los mejores. Sin embargo, en el día a día, el equipo tiene pinta de volver a cometer los mismos disparates de los últimos 5 años. Se ha ido la vedette, pero nos hemos quedado con dos de las coristas principales. Dos jugadores que como el portugués, condicionan el juego colectivo por poner su interés personal, su brillo, por encima del beneficio del equipo. Marcelo y Sergio Ramos han sido los mejores jugadores del Atlético de Madrid en Estonia. Los dos teóricos defensas y capitanes blancos han cometido sus típicos despistes en el primer derby de la temporada, siendo decisivos en 3 de los 4 goles rojiblancos.

Dignos sucesores de Hierro y Roberto Carlos

Para los que llevamos siguiendo al equipo las tres últimas décadas no es nada nuevo que en el Real Madrid se premie al jugador que brilla en ataque, ni siquiera en la defensa. Como antes Roberto Carlos y Hierro, el club blanco tiene su principal problema en la zaga y es un problema que no por antiguo parece que estén dispuestos a solucionar.

Sin Casemiro para tapar vías, con Varane aún en rodaje y con Carvajal pidiendo a gritos que Odriozola le quite el lateral derecho, el Real Madrid ha regalado el título a un Atleti que ha hecho lo justo para ponerse por delante con el primer regalo blanco de la noche; empatar tras el estúpido segundo regalo de Marcelo (un error que ni en infantiles), sobrevivir a los mejore minutos blancos en la prórroga, y marcar en las dos ocasiones (la primera, un pase de Raos a Varane cuando éste tenía en la espalda a dos rivales) que ha dispuesto ante Navas. El tico posiblemente hoy ha jugado sus últimos minutos como portero blanco. Ha fallado en el primer gol y no ha sido capaz de parar ninguna de las tres claras ocasiones rojiblancas. Si Lopetegui tenía dudas en portería, ahora la duda es saber donde le van a mandar. Lunin, sin experiencia, debería tener un sitio en la plantilla 18-19.

El Atleti agradece los regalos

Da igual que el trío de delanteros hayan tenido un buen primer tiempo. Da igual que el equipo haya llevado el peso del partido. Da igual todo cuando tu lateral zurdo no defiende y tu central le quita los penaltis a los delanteros para seguir sumando tantos en el casillero (ahora tiene valor para hacerlo ante Bale cuando no lo tuvo ante CR7) en vez de no dejarse humillar por un Diego Costa que ha hecho lo que ha querido con el camero.

Supongo que este resultado hará reflexionar a quién fiche en Concha Espina. Si no lo hace y llegan al menos tres jugadores más (y sale Keylor Navas), va a ser un curso muy duro para los Blancos. Sus rivales, que fueros mejores en liga el curso pasado, se han reforzado muy bien mientras que el campeón de Europa va a tener que seguir sufriendo los caprichos de dos defensas veteranos cuyo rendimiento ofensivo hace tiempo que quizás no compense aguantar sus limitaciones defensivas.

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